viernes, 4 de mayo de 2012
SALVAR LA VIDA... DOS VECES!!!
Isabel, ex-paciente de leucemia aguda
Hola, mi nombre es Isabel y actualmente tengo 45 años. Estoy casada y tengo dos hijos: Juan e Isabel. Hace aproximadamente 10 años me diagnosticaron una Leucemia Aguda y la vida me cambió por completo. Pasé de hacer una vida normal con su rutina cotidiana a pasarme los días en hospitales y depender de médicos. Todo un mundo nuevo y extraño para mí. Activaron la búsqueda de médula y en un principio mi hermana era compatible. Todo preparado y 15 días antes, una llamada me hizo perder la esperanza. ¡No éramos compatibles! Finalmente, un año más tarde y pese al dichoso y escaso porcentaje que tenía, sorteé la enfermedad una primera vez con un autotrasplante (el primero de Can Ruti).
Parecía que todo funcionaba, y por qué no, me animé a tener otro hijo. Deseaba que Juan tuviera un hermanito. Durante mi embarazo volvió a aparecer de nuevo la enfermedad pero con mayor intensidad y sin espera. Todo se complicó, mi vida corría peligro y como no, la vida de mi niña también. Lo que tenía que ser un gran acontecimiento en mi vida, se transformó en una pesadilla. Aguantamos las dos gracias a transfusiones de sangre semanales y, de siete meses, nació Isabel. Una niña preciosa y sana, a pesar de algunas complicaciones que tuvo que superar.
Cuatro meses más tarde, de vuelta al hospital y vuelta a empezar con las quimios y con la esperanza de encontrar una médula compatible con la mía. Todo estaba preparado para la segunda quincena de febrero del año siguiente con un donante compatible y de nuevo se esfumó mi esperanza de vida: el donante se negó en el último momento. ¡No era posible que me estuviera pasando una segunda vez!
Pero "mi" gran equipo de hematólogos, mi segunda familia, no tiraron la toalla. Un trasplante de cordón umbilical de un niño americano ha hecho posible que hoy, cinco años más tarde, os pueda contar mi historia. ¡Parece mentira, pero he logrado vencer la enfermedad, no una, sino dos veces! He recuperado mi vida anterior.
Miro hacia atrás y recuerdo todo lo que he sufrido... yo, mi marido, mis hijos, mi familia... pero aquí estoy, disfrutando de la vida. Volví a estudiar, he vuelto a trabajar, llevo una vida completamente normal y mi gran proyecto de futuro es tan simple como VIVIR, disfrutar de mi familia y de las pequeñas cosas que pasan día a día, así de simple.
Esas pequeñas cosas que nos ofrece la vida es lo que nos hace grande como personas y nos ayudan a afrontar cualquier contratiempo.
¡Un saludo a todos!
Isabel
miércoles, 2 de mayo de 2012
TRASPLANTE DE CÉLULAS MADRE provenientes de cordón umbilical
Todas las claves del trasplante de cordón umbilical
MARÍA VALERIO
La actualidad informativa ha puesto sobre la mesa la realidad de los trasplantes de cordón umbilical. Más allá de la polémica entre los bancos privados y los bancos públicos, estas células ofrecen una esperanza para miles de pacientes con enfermedades como la leucemia o los linfomas. Los doctores Miguel Ángel Canales, del Servicio de Hematología del Hospital La Paz de Madrid, y Juan José Ortega, del Vall d'Hebron de Barcelona, resuelven para elmundo.es todas las dudas al respecto.
¿Qué son las células madre?
La sangre que hay en el cordón umbilical de un recién nacido es fuente de células madre o progenitores hematopoyéticos, a partir de las que se generan las células de la sangre durante toda la vida (glóbulos blancos, rojos y plaquetas). Estas unidades también pueden obtenerse de la médula ósea o de la propia sangre (más conocida como sangre periférica) mediante un proceso previo de estimulación.
¿Para qué se hace un trasplante?
Para el tratamiento de determinadas enfermedades de la sangre, como las leucemias o los linfomas (en niños también para ciertos trastornos metabólicos). El paciente debe someterse a agresivas sesiones de 'quimio' y radioterapia que acaben con todas las células malignas de su organismo. Estas terapias también aniquilan las células sanas de la médula ósea, por lo que se recurre a un trasplante que permita regenerar de nuevo la capacidad de la médula para fabricar los diferentes componentes sanguíneos. Este trasplante puede hacerse con células de la médula ósea de un donante compatible (emparentado o no con el receptor), en algunos casos procedentes del propio paciente (autólogo) o bien con las que hay en el cordón umbilical. Hoy por hoy, para ciertas leucemias y linfomas el único tratamiento posible es un trasplante.
¿En qué consiste?
En primer lugar, el paciente recibe altas dosis de quimioterapia para eliminar cualquier resto de enfermedad maligna residual. Después, debe someterse a una terapia con inmunosupresores para evitar el rechazo que pueda provocar en su organismo el elemento extraño que se va a transplantar. Es entonces cuando se realiza el injerto de progenitores hematopoyéticos para que las células progenitoras «aniden» en la médula y allí comiencen a dividirse. El objetivo es que el cien por cien de la médula del receptor esté 'ocupada' por células del donante. De otra manera, si aún persisten células propias el riesgo de recaída sería altísimo.
El procedimiento en sí mismo es similar al de una transfusión de sangre, sin ningún riesgo para el paciente, y dura alrededor de media hora. Una vez transfundido, eso sí, se enfrenta a todos los efectos secundarios propios de un trasplante, sobre todo al rechazo. También puede experimentar fiebre, escalofríos, náuseas o vómitos. Al tratarse de células más indiferenciadas, las posibilidades de rechazo por parte del receptor son menores que cuando se emplea la médula ósea adulta, aunque se teme que precisamente por ese mismo factor el peligro de recaídas sea algo mayor. Sin embargo, no existen aún suficientes estudios para asegurarlo.
¿Qué ventajas el cordón respecto a las otras posibilidades?
La principal ventaja es que está siempre disponible, la sangre está almacenada en uno de los seis bancos públicos españoles o en cualquier parte del mundo y no es necesario volver a localizar al donante ni hacerle pruebas adicionales. Esto acorta los tiempos de espera. Si encontrar un donante de médula ósea compatible puede costar cerca de tres meses, en el caso del cordón es cuestión de cuatro a seis semanas.
Además, hay más posibilidades de compatibilidad: Mientras con la médula se requiere que las células tengan ocho antígenos idénticos, con el cordón pueden fallar dos de seis elementos. Los antígenos forman parte de un sistema de 'etiquetado' en la superficie de la célula que sirve para diferenciar elementos propios del organismo de los cuerpos extraños.
¿Tiene algún riesgo o inconveniente?
Esta técnica es aún joven, tiene apenas cinco o diez años de experiencia, por lo que aún es pronto para hablar de efectos a largo plazo. Sin embargo, los últimos resultados presentados en la reunión anual de la Asociación Americana de Hematología indican que tiene resultados comparables a los del trasplante de médula. Se calcula que el implante tiene lugar en casi el 90% de los casos, aunque el efecto curativo del trasplante es muy variable dependiendo de la enfermedad, de la fase en que se encuentra, etc.
¿Puede reutilizarse la sangre para más de un paciente?
Cada unidad de sangre de cordón umbilical sólo puede emplearse con un único paciente. Inicialmente se consideraba a los niños los receptores ideales, porque las unidades contienen un número reducido de células; sin embargo, más recientemente, y gracias a las nuevas técnicas de recogida del material en el mismo paritorio, el cordón también puede emplearse en adultos. Recientemente se han realizado estudios piloto empleando dos unidades en pacientes adultos.
¿Cómo se conserva el cordón?
En todo el proceso, desde que se extrae la sangre tras el parto hasta que llega al banco en el que se almacenará, y posteriormente, hasta que se transfunde al paciente, los tiempos son fundamentales. En general, se considera que no pueden transcurrir más de 48 horas desde su obtención hasta que se congela. En ese tiempo se ha de hacer el recuento de células y el análisis de compatibilidad mediante los antígenos que permitirá posteriormente localizar al donante ideal. Además, la sangre debe ser sometida a un proceso de criopreservación para evitar que las bajas temperaturas de congelación (a -196ºC) rompan las células y las conviertan en duros cristales. Aunque no se han realizado estudios, se calcula que las células pueden permanecer congeladas sin problema indefinidamente; los estudios más recientes lo han comprobado transcurridos 10 años. En el momento del trasplante se procede a la descongelación con técnicas que garantizan su viabilidad (aún así, en el mejor de los casos, hay una pérdida del 20% de células). Las sustancias criopreservantes se eliminan en este proceso sin que exista ningún riesgo para el receptor. La infusión debe realizarse inmediatamente después de la descongelación.
¿Cómo se localiza una unidad compatible?
Para iniciar una búsqueda es necesario conocer los datos de los antígenos histológicos del paciente. La Red Española de Donantes de Médula Ósea (REDMO), gestionada por la Fundación José Carreras, en conexión con todos los bancos de sangre de cordón umbilical y todos los registros de médula del mundo, a través de bases de datos informatizadas, hace una primera selección. El centro trasplantador es, según los datos que reciba, el que decide la opción más conveniente. Las gestiones posteriores para la recomprobación de datos y el transporte de la unidad sanguínea se llevan a cabo por parte del hospital en colaboración con la Red.
¿Es ésta una tercera opción?
Se calcula que sólo en el 25% de los casos el paciente cuenta con un familiar compatible (fundamentalmente un hermano). En el 75% restante hay que recurrir a un donante. Si no existe un familiar compatible y está indicado el trasplante, la mayoría de las veces se inicia una búsqueda simultánea de una médula ósea y de una unidad de cordón. Dependiendo de las circunstancias, podría optarse por una u otra fuente en el caso de que existan las dos opciones: Si el factor tiempo es importante, se opta en general por la sangre de cordón, mientras que si lo que interesa es un mayor número de células progenitoras, la primera opción sería el trasplante de médula.
¿Cuántos trasplantes se han realizado en España?
Entre 1992 y 2005 en España se han realizado 1.082 trasplantes de progenitores hematopoyéticos, de ellos, 328 con sangre de cordón umbilical. Estos trasplantes han sido destinados a pacientes españoles y a enfermos del resto del mundo gracias a un registro internacional al que tiene acceso cualquier especialista para localizar muestras idóneas para cada paciente. Nuestro país cuenta con el Registro Español de Donantes de Médula Ósea (REDMO) que es el órgano que coordina las búsquedas. Se calcula que en nuestro país hay más de 20.000 unidades de sangre almacenadas, lo que nos convierte en el segundo país del mundo con más unidades de cordón. El primero es Estados Unidos. En todo el mundo se han efectuado cerca de 6.000 trasplantes de células de cordón hasta la fecha.
jueves, 22 de marzo de 2012
MÉDULA ÓSEA - CONCIENCIA SOLIDARIA
ESTIRA EL BRAZO Y DÉJATE PINCHAR...
Qué lindo sería, lector, que en este momento te sientas inquieto y algo incómodo con vos mismo; que te esté aturdiendo ese murmullo interno que repite que es tiempo de cambiar. En definitiva, que te encuentres en uno de esos períodos (generalmente cortos y efímeros) en los que solemos plantearnos la necesidad de devolverle a la comunidad algo de lo mucho o poco que nos ha dado. Tranquilo, la intención no es ponerte contra la pared de tu conciencia, sino darte una mano para que puedas alcanzar ese objetivo: si estás pasando por uno de esos momentos, creemos que esta puede ser la nota ideal para vos.
Si lees la frase "donación y trasplante de médula ósea" ¿qué te imaginás? Adivinemos: una aguja tremendamente larga que alguien clava entre las vértebras de tu columna vertebral para succionar lo que hay dentro de ella. Si esta es tu idea del proceso, estás muuuuuuuy (sí, así, con siete u) equivocado.
¿Y entonces?, te preguntarás. "El procedimiento para donar médula ósea se realiza por medio de la sangre; a las células se las extrae del torrente sanguíneo periférico", te responde Juan José Chaín, hematoncólogo infantil del Hospital de Niños.
El trasplante de médula ósea puede curar enfermedades como la leucemia, la talasemia, la aplasia de la médula ósea y los déficit inmunológicos, entre otras, detalla Liliana Ramponi, representante en Tucumán de la Fundación Flexer de Ayuda a Niños con Cáncer. Algunos pacientes cuentan con un donante compatible entre sus familiares, pero representan apenas el 25% de los casos; el 75% restante debe recurrir a un donante sano, voluntario y no emparentado.
Así escrito parece sencillo, pero no lo es: para evitar el rechazo, la médula ósea donada debe ser 100% compatible con la del paciente y eso sólo ocurre en un caso entre 40.000. Por esa razón, es necesario que haya cada vez más donantes, sostienen Ramponi y Chaín. Una más: existen registros en todo el mundo. Y, si te convertís en donante, vas a figurar en ellos y el brazo de tu ayuda podrá extenderse a cualquier rincón donde lo necesiten, ofrece Adriana Karina Jerez, técnica del Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH) del Incucai sede Tucumán (el registro funciona en la provincia desde 2003).
"Para donar médula ósea hay que donar una unidad de sangre, de la cual se extrae la muestra que es enviada al Registro Nacional para que los datos sean ingresados en la base de datos. En cuanto llega a Buenos Aires, la muestra pasa a ser anónima", aclara Jerez.
Si se detecta una posible compatibilidad, el Registro se comunica con el donante para confirmar que mantiene su deseo de donar y, si la respuesta es afirmativa, se le extrae una nueva muestra. Esta sangre es enviada a Estados Unidos donde se la analiza junto con la del posible receptor para confirmar si son 100% compatibles. Si se comprueba esto, el donante viaja a Buenos Aires (el Incucai cubre los gastos), donde se realiza el procedimiento. "Se le coloca una vacuna activadora de las células de la médula ósea. Y el proceso se hace con una máquina de aféresis: filtra la sangre, retiene las células y la que no se usa vuelve al cuerpo del donante; dura entre dos y tres horas y no le causa ninguna alteración", aclara Jerez.
Así de sencillo, así de útil. "Donás vida en vida", lanza Adriana Onofri, encargada de comunicación del Registro Nacional. Tenelo en cuenta si estás con ganas de ayudar. Porque alguien en el mundo puede necesitarte.
Se acerca el Día Nacional
El 1 de abril es el Día Nacional del Donante de Médula Ósea. Como cae domingo y el lunes 2 es feriado (luego viene la Semana Santa) se lo celebrará el 26 de abril, informó Liliana Ramponi, de la Fundación Flexer. Explicó que ese día se harán actividades para generar conciencia sobre la importancia de registrarse como donante de médula ósea.
Qué lindo sería, lector, que en este momento te sientas inquieto y algo incómodo con vos mismo; que te esté aturdiendo ese murmullo interno que repite que es tiempo de cambiar. En definitiva, que te encuentres en uno de esos períodos (generalmente cortos y efímeros) en los que solemos plantearnos la necesidad de devolverle a la comunidad algo de lo mucho o poco que nos ha dado. Tranquilo, la intención no es ponerte contra la pared de tu conciencia, sino darte una mano para que puedas alcanzar ese objetivo: si estás pasando por uno de esos momentos, creemos que esta puede ser la nota ideal para vos.
Si lees la frase "donación y trasplante de médula ósea" ¿qué te imaginás? Adivinemos: una aguja tremendamente larga que alguien clava entre las vértebras de tu columna vertebral para succionar lo que hay dentro de ella. Si esta es tu idea del proceso, estás muuuuuuuy (sí, así, con siete u) equivocado.
¿Y entonces?, te preguntarás. "El procedimiento para donar médula ósea se realiza por medio de la sangre; a las células se las extrae del torrente sanguíneo periférico", te responde Juan José Chaín, hematoncólogo infantil del Hospital de Niños.
El trasplante de médula ósea puede curar enfermedades como la leucemia, la talasemia, la aplasia de la médula ósea y los déficit inmunológicos, entre otras, detalla Liliana Ramponi, representante en Tucumán de la Fundación Flexer de Ayuda a Niños con Cáncer. Algunos pacientes cuentan con un donante compatible entre sus familiares, pero representan apenas el 25% de los casos; el 75% restante debe recurrir a un donante sano, voluntario y no emparentado.
Así escrito parece sencillo, pero no lo es: para evitar el rechazo, la médula ósea donada debe ser 100% compatible con la del paciente y eso sólo ocurre en un caso entre 40.000. Por esa razón, es necesario que haya cada vez más donantes, sostienen Ramponi y Chaín. Una más: existen registros en todo el mundo. Y, si te convertís en donante, vas a figurar en ellos y el brazo de tu ayuda podrá extenderse a cualquier rincón donde lo necesiten, ofrece Adriana Karina Jerez, técnica del Registro Nacional de Donantes de Células Progenitoras Hematopoyéticas (CPH) del Incucai sede Tucumán (el registro funciona en la provincia desde 2003).
"Para donar médula ósea hay que donar una unidad de sangre, de la cual se extrae la muestra que es enviada al Registro Nacional para que los datos sean ingresados en la base de datos. En cuanto llega a Buenos Aires, la muestra pasa a ser anónima", aclara Jerez.
Si se detecta una posible compatibilidad, el Registro se comunica con el donante para confirmar que mantiene su deseo de donar y, si la respuesta es afirmativa, se le extrae una nueva muestra. Esta sangre es enviada a Estados Unidos donde se la analiza junto con la del posible receptor para confirmar si son 100% compatibles. Si se comprueba esto, el donante viaja a Buenos Aires (el Incucai cubre los gastos), donde se realiza el procedimiento. "Se le coloca una vacuna activadora de las células de la médula ósea. Y el proceso se hace con una máquina de aféresis: filtra la sangre, retiene las células y la que no se usa vuelve al cuerpo del donante; dura entre dos y tres horas y no le causa ninguna alteración", aclara Jerez.
Así de sencillo, así de útil. "Donás vida en vida", lanza Adriana Onofri, encargada de comunicación del Registro Nacional. Tenelo en cuenta si estás con ganas de ayudar. Porque alguien en el mundo puede necesitarte.
Se acerca el Día Nacional
El 1 de abril es el Día Nacional del Donante de Médula Ósea. Como cae domingo y el lunes 2 es feriado (luego viene la Semana Santa) se lo celebrará el 26 de abril, informó Liliana Ramponi, de la Fundación Flexer. Explicó que ese día se harán actividades para generar conciencia sobre la importancia de registrarse como donante de médula ósea.
Del lado del receptor... te preguntaste alguna vez... cómo se vive esta situación?
Una mamá que aguarda un donante que aún no llega
Su hija de cinco años padece una enfermedad extrañísima y mortal.
Define a su hija como un sol. Y confiesa que ya puede hablar del tema sin llorar. Pero no, fracasa. Igual, sigue adelante. Sabe que la salud de la nena de sus amores depende, en gran parte, de que la conciencia de registrarse como donante de médula ósea se multiplique en la sociedad.
Antes de arrancar con el relato, la mamá pide un favor: que no se publique ni su nombre ni el de su hija, porque la abuela, que está enferma, no conoce el problema de la nena. Acordado este punto, la historia empieza. "Cumple cinco años en abril. La adopté cuando tenía un año y dos meses. Pero sus problemas de salud arrancaron a los seis días de vida. Las distintas manifestaciones iban siendo tratadas de manera aislada hasta que, en Francia, dieron con el diagnóstico: ella padece inmunodeficiencia primaria combinada, una enfermedad mortal. Mi hija es el único caso registrado del país y uno de los pocos conocidos en el mundo", cuenta la mamá. Ella conduce una empresa ligada al rubro de la construcción. La única posibilidad de cura es el trasplante de médula ósea. Pero, al no existir compatibilidad con sus relaciones biológicas, el donante debe ser no relacionado.
Por el caso de esta nena, 80 personas ya se registraron como donantes. Y su mamá sigue luchando: estudia, se informa y no deja jamás de promover la importancia de la donación.
Su hija de cinco años padece una enfermedad extrañísima y mortal.
Define a su hija como un sol. Y confiesa que ya puede hablar del tema sin llorar. Pero no, fracasa. Igual, sigue adelante. Sabe que la salud de la nena de sus amores depende, en gran parte, de que la conciencia de registrarse como donante de médula ósea se multiplique en la sociedad.
Antes de arrancar con el relato, la mamá pide un favor: que no se publique ni su nombre ni el de su hija, porque la abuela, que está enferma, no conoce el problema de la nena. Acordado este punto, la historia empieza. "Cumple cinco años en abril. La adopté cuando tenía un año y dos meses. Pero sus problemas de salud arrancaron a los seis días de vida. Las distintas manifestaciones iban siendo tratadas de manera aislada hasta que, en Francia, dieron con el diagnóstico: ella padece inmunodeficiencia primaria combinada, una enfermedad mortal. Mi hija es el único caso registrado del país y uno de los pocos conocidos en el mundo", cuenta la mamá. Ella conduce una empresa ligada al rubro de la construcción. La única posibilidad de cura es el trasplante de médula ósea. Pero, al no existir compatibilidad con sus relaciones biológicas, el donante debe ser no relacionado.
Por el caso de esta nena, 80 personas ya se registraron como donantes. Y su mamá sigue luchando: estudia, se informa y no deja jamás de promover la importancia de la donación.
viernes, 16 de marzo de 2012
DONAR PLASMA... O NO DONAR?
La donación de plasma reduce el colesterol
Un estudio para evaluar la salud de los donantes arroja que esta mejora
Los autores no tienen una explicación para el fenómeno
La directora de Grifols, Marilyn Rosa-Bray. / LUIS SEVILLANO
Los datos han sorprendido a los propios autores del estudio: las personas que se someten a una plasmaféresis reducen sus niveles de colesterol total y, sobre todo, del LDL, el malo. Es el resultado de un estudio observacional realizado con 663 donantes de plasma por la empresa biotecnológica española Grifols en sus centros de captación de plasma de Estados Unidos.
“No sabemos por qué” sucede, admite la directora de estos centros, la puertorriqueña Marilyn Rosa-Bray, quien hoy presenta los resultados en el congreso de la Asociación de Terapias de Proteínas de Plasma (PPTA, por sus siglas en inglés).“Nosotros lo que queríamos era estudiar qué pasaba con la salud de los donantes”, dice. Así que aprovecharon los análisis a cada uno para ver cuál era la evolución de algunos parámetros. Y el resultado fue que “el colesterol total bajaba hasta 45 puntos en hombres y 35 en mujeres, y el malo alrededor de 35 puntos en ambos grupos”, afirma Rosa-Bray.
Además, la reducción era proporcional al exceso que tenían los voluntarios. “Si una persona tenía niveles normales, no bajaba”, señala la médica, que no puede ocultar la sorpresa. “Pero se han tomado 9.000 muestras en nueve de nuestros centros en distintos lugares de la geografía de Estados Unidos para asegurarnos de que hay una representación variada, y esto es lo que ha salido”, apunta.
La plasmaféresis es un proceso de donación de sangre distinto al que se conoce más en España. Lo que se hace es extraer la sangre —hasta 800 mililitros—, someterla a una centrifugación y la fracción celular (los glóbulos) se vuelven a inyectar al paciente. Por eso, la Agencia del Medicamento y la Alimentación de EE UU (FDA) permite que el proceso se haga incluso dos veces en semana, ya que el plasma, que es agua en un 92%, se recupera mucho antes que en el caso de la sangre completa.
El laboratorio es un líder mundial en derivados de plasma, como el factor VIII que usan los hemofílicos o la inmunoglobulina, que se extraen precisamente de ese plasma.
Rosa-Bray explica que esta especie de diálisis (aunque mucho más sencilla) ya se practica en algunos casos de hiperlipemia familiar, cuando los niveles de colesterol son extremadamente altos incluso en niños.
Lo que la médica no quiere es aventurar una explicación al fenómeno, que se detectó al comparar las sucesivas analíticas de los voluntarios. “Es todo teórico. No hay una explicación. Lo que hemos visto es que no importa el peso o la edad de las personas: el colesterol, si está alto, va a bajar. Y eso lo podemos decir”, afirma. “Nosotros hicimos el estudio para asegurar que donar era seguro”, indica.
De hecho este tipo de trabajos están en auge. A diferencia que en España, en EE UU hay muchas donaciones de órganos de vivo, y ver los efectos en la salud de quienes ceden un riñón es muy importante para fomentar esta práctica. Por eso son frecuentes los estudios sobre su esperanza de vida y otros datos relacionados. Por cierto, que esta suele ser incluso superior a la de la media, no porque donar alargue la supervivencia, sino porque solo se deja someterse al proceso a personas sanas. Pero eso, al menos, indica que su calidad de vida no se resiente. “Nosotros dependemos de los donantes y por eso tuvimos la curiosidad de hacer este trabajo. Porque tan importante como la salud de quien recibe nuestros productos es la de quien nos los facilitan”, manifiesta la experta.
Rosa-Bray no quiere apuntar aplicaciones futuras de este hallazgo. “El metabolismo del colesterol es muy complicado”, dice. Aunque la gente está acostumbrada a oír que lo malo es tenerlo alto, esta molécula tiene una función en el organismo. Es parte del proceso de producción de hormonas y forma parte de la membrana celular. Por eso tan importante como que su nivel cuando es excesivo baje está el hecho de que las personas con niveles normales no experimentan una reducción, recalca la experta. Además, “hay que tener en cuenta que los donantes son, por definición, personas sanas”, añade como otro factor que puede haber condicionado los resultados. “Eso sí, descartamos, con la entrevista que les hacemos antes, que el cambio pueda deberse a una modificación de hábitos, de dieta o de medicación”, asevera.
Como mucho, la médica apunta a que “el cuerpo humano es listo”. “No es un cubo en el que se añaden o quitan cosas. Parece que él se autorregula”. Por eso, ella espera “que los datos despierten la curiosidad de la comunidad científica”.
Esta idea de “abrir una puerta” es una constante en las explicaciones de Rosa-Bray. La idea de limpiar la sangre no es nueva, y Grifols está incluso haciendo estudios con alzhéimer, en los que, en un proceso algo más complejo, se retira la proteína beta-amiloide de la sangre. Este es uno de los indicadores de esta enfermedad neurodegenerativa porque se acumula en el cerebro, impidiendo el correcto funcionamiento de las neuronas.
jueves, 15 de marzo de 2012
LINFOMA NO HODGKIN... lo conoces?... te lo presento
Linfoma no Hodgkin
Los linfoma no Hodgkin (o LNH) son un grupo de enfermedades cancerosas del sistema linfático. Reciben esta denominación para diferenciarlas de otro cáncer linfático muy frecuente: la enfermedad de Hodgkin.
El sistema linfático se halla repartido por todo el organismo (ganglios, bazo, timo, amígdalas, médula ósea, vasos linfáticos). Los linfocitos son células producidas por el sistema linfático que recorren todo el organismo a través de los vasos linfáticos y los vasos sanguíneos, siendo los responsable de la defensa del organismo contra las infecciones. En los LNH, un determinado tipo de linfocito se reproduce de forma incontrolada, causando con el tiempo el aumento de tamaño del órgano en el que se producen. Dado que el tejido linfático se encuentra en todo el cuerpo, los linfomas pueden aparecer en cualquier parte del organismo y, a partir de ellos, diseminarse al hígado y a otros órganos y tejidos.
El linfoma más habitual entre los adultos es el denominado linfoma difuso de células grandes pero existen otros muchos tipos (linfoblástico, de Burkitt, de células del manto, folicular, esplénico, linfocítico, linfoplasmocitoide, tipo MALT, de Sézary o micosis fungoide, entre otros).
La incidencia de los LNH es de 30 a 70 nuevos caso por millón de habitantes y año. Son algo más frecuentes entre los hombres y entre pacientes con enfermedades del sistema inmune (SIDA, inmunodeficiencias, receptores de trasplantes de órganos, enfermedades autoinmunes), infecciones (gastritis por Helicobacter, virus de Epstein Barr), y pacientes tratados conquimioterapia o radioterapia.
Conoce a Víctor, paciente de Linfoma no-Hodgkin
Principales síntomas
Los síntomas de los LNH son muy variables y dependen de cada tipo específico de linfoma. Los más habituales son: hinchazón sin dolor de los ganglios, fiebre, sudación nocturna, pérdida de peso, fatiga e infecciones de repetición. También pueden producirse manifestaciones como consecuencia del crecimiento del tamaño del bazo (molestias abdominales), de la compresión de un órgano por un tumor de gran tamaño (tos, dolor lumbar o abdominal), o del mal funcionamiento de un órgano por su infiltración por las células cancerosas.
Estudio
El diagnóstico de LNH se efectúa mediante la biopsia de uno de los ganglios que han aumentado de tamaño y deberá completarse mediante el estudio de extensión de la enfermedad (exploraciones encaminadas a averiguar cuántos territorios ganglionares se hallan afectos). Para ello deberán efectuarse análisis de sangre, una o varias pruebas de imagen (radiografías, ecografía, gammagrafía, escáner y/o resonancia magnética) y una biopsia medular (biopsia del hueso de la cadera) para poder valorar el estado de la médula ósea.
Vista microscópica de un Linfoma de Burkitt
Vista microscópica de un Linfoma difuso de células B grandes
Tratamiento
Al igual que los síntomas, el tratamiento de los LNH es variable en función del tipo de linfoma, la edad y el estado general del paciente, la extensión de la enfermedad y la progresión de la misma.
Como norma general, los linfomas denominados indolentes (o de bajo grado de malignidad) se hallan muy extendidos por el organismo, tienen una muy lenta evolución, por lo que pueden no requerir tratamiento inmediato tras el diagnóstico de la enfermedad, y responden mal a las quimioterapias habituales. Contrariamente, los linfomas agresivos (o de alto grado de malignidad) pueden estar más localizados, tienen una evolución más rápida, hecho que obliga a tratarlos rápidamente, y responden muy bien al tratamiento, siendo frecuente alcanzar la remisión completa de la enfermedad (ausencia de síntomas y de enfermedad demostrable empleando los métodos de estudio de extensión antes citados) y en muchos casos la curación de la misma.
Cuando se requiere tratamiento, lo más habitual es administrar una quimioterapia que asocie varios fármacos efectivos contra las células cancerosas, administrados cada 3-4 semanas, y con un total de entre 6 y 8 ciclos. En ocasiones se asocia radioterapia a la quimioterapia para controlar tumores de gran tamaño.
En los últimos años se están empleando con frecuencia creciente losdenominados anticuerpos monoclonales para tratar a estos pacientes. Estos agentes han sido diseñados para atacar directamente a las células enfermas y, por lo tanto, son menos tóxicos que la quimioterapia con las células sanas.
En muchos pacientes estos tratamientos son suficientes para controlar la enfermedad; en otros es necesario recurrir a terapias más intensivas como el trasplante autólogo de progenitores hematopoyéticos. Sólo de forma excepcional deberá recurrirse a un trasplante alogénico a partir de un donante histocompatible.
PARA DOCENTES....
CUENTO para niños sobre qué es un trasplante de células madre (CPH)
Buenísima explicación de lo que es un trasplante de médula http://www.madrid.org/cs/ Satellite?blobcol=urldata&b lobheader=application%2Fpd f&blobheadername1=Content- disposition&blobheadername 2=cadena&blobheadervalue1= filename%3DMe+van+a+hacer+ un+trasplante.pdf&blobhead ervalue2=language%3Des&sit e=PortalSalud&blobkey=id&b lobtable=MungoBlobs&blobwh ere=1271954980772&ssbinary =true
Buenísima explicación de lo que es un trasplante de médula http://www.madrid.org/cs/
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